En un futuro cercano, ambientado en el siglo XXII, los Medabots (conocidos en Japón como Medarot) son robots inteligentes activados por una medalla hexagonal que actúa como su cerebro, personalidad y memoria. Estos compañeros metálicos no solo ayudan en la vida diaria, sino que participan en emocionantes robobatallas (o Robattles), enfrentamientos deportivos donde el perdedor debe entregar una parte de su robot al ganador. La serie animada, basada en la franquicia de videojuegos creada por Rin Horuma (Horumarin) y publicada por Imagineer, nace precisamente de este universo de colección, personalización y combates.
La primera temporada del anime, producida por el estudio Bee Train y dirigida por Tensai Okamura, se emitió en TV Tokyo desde el 2 de julio de 1999 hasta el 30 de junio de 2000, con 52 episodios. Su secuela, Medarot Damashii (conocida en Occidente como Medabots Spirits), animada por Trans Arts con apoyo de Production I.G, llegó entre julio de 2000 y marzo de 2001 con 39 episodios. Ambas fueron licenciadas y dobladas al inglés por Nelvana, llegando a Canadá (YTV) y Estados Unidos (Fox Kids y ABC Family) entre 2001 y 2004, donde se presentaron como una sola serie dividida en temporadas. En Hispanoamérica y España también se emitió con gran éxito, consolidándose como una de las animaciones de robots más queridas de su época.
La historia sigue a Ikki Tenryou, un niño de unos 10 años (9 en la versión japonesa) apasionado por los Medabots, pero sin uno propio porque sus padres le obligan a comprarlo con su propio dinero. Un día encuentra en el río una medalla rara de tipo escarabajo (Kabuto), perdida tras un enfrentamiento entre el misterioso Renegado Fantasma y la pandilla Rubberobo. Con sus escasos ahorros adquiere un modelo antiguo y obsoleto en la tienda de conveniencia, inserta la medalla… y nace Metabee. Lo que parece un robot defectuoso y desobediente se convierte en su compañero inseparable. Juntos enfrentan a la torpe pero persistente pandilla Rubberobo, se preparan para el Torneo Mundial de Robobatallas y descubren secretos antiguos: los Medabots son restos de una civilización milenaria llamada Medalorians, guerreros que se armaban con metal hasta convertirse en las máquinas que conocemos.
Los
personajes que marcan la diferencia
Ikki Tenryou es el corazón de la serie: un chico enérgico, algo tímido, mal estudiante pero con un conocimiento enciclopédico de Medabots y un talento natural para la estrategia. Sueña con ser el mejor medaguerrero del mundo. Su vínculo con Metabee trasciende la relación amo-robot; se tratan casi como hermanos, con discusiones constantes pero una lealtad absoluta.
Metabee, el Medabot tipo KBT (escarabajo
rinoceronte), es el alma rebelde. Obstinado, de mal genio, sarcástico y que se
niega a obedecer órdenes a ciegas, posee una medalla rara que le otorga el
devastador poder del Medaforce. Aunque su chasis es anticuado, su potencia y
personalidad lo convierten en una leyenda. En el doblaje inglés se vuelve aún
más fanfarrón, con frases icónicas que lo hicieron inolvidable.
Arika Amazake (Erica en algunos doblajes) es la mejor amiga de Ikki y reportera del periódico escolar. Curiosa, valiente y siempre lista con su cámara (manejada por su Medabot Brass), documenta las aventuras del dúo y aporta el punto de vista periodístico y humano a las batallas.
Koji
Karakuchi, el rival
rico y talentoso de Ikki, es dueño de Sumilidon (un tigre dientes de sable).
Orgulloso y competitivo, representa el contraste entre el talento “natural” de
quien tiene recursos y el crecimiento a base de esfuerzo y amistad de Ikki.
Henry (Hikaru Agata en japonés) es el dependiente de la tienda de conveniencia… y mucho más. Bajo las máscaras del Renegado Fantasma (un ladrón de medallas raras) y del legendario Medaguerrero Espacial X, es un personaje clave con un pasado ligado a los “Diez Días de Oscuridad” y a la verdadera historia de los Medabots. Su Medabot principal es Arcbeetle.
Otros personajes importantes incluyen a la pandilla Rubberobo (Seaslug, Gillgirl, Squidguts y Shrimplips), dirigida en secreto por el Dr. Meta-Evil (alias del Dr. Armond), y a figuras como Karin, Rokusho (el Medabot errante en busca de su maestro) y el Dr. Aki, uno de los creadores de los Medabots.
Siete
datos curiosos que hacen aún más atractiva la serie
La
franquicia nació primero como videojuego. El primer Medarot llegó a Game Boy en
noviembre de 1997, un año después del boom de Pokémon. El anime se basó
principalmente en Medarot 2 (1999) y se emitió justo antes del lanzamiento de
ese juego, sirviendo como promoción perfecta. Los juegos posteriores incluso
ajustaron diseños y personalidades para parecerse más al anime.
Metabee
no es el único “Metabee”. El nombre se refiere tanto al modelo de escarabajo
como al personaje específico de Ikki. El protagonista del primer juego, Hikaru
(Henry), también tuvo un Metabee, y la medalla rara de Ikki guarda secretos de
una guerra galáctica antigua.
Las
robobatallas tienen un árbitro casi sobrenatural. El Mister Referee aparece de
la nada cada vez que alguien desafía a otro, como si estuviera siempre al
acecho. Es uno de los detalles más memorables y un poco inquietantes de la
serie.
Los
Medabots son personalizables hasta el extremo. Cabeza, brazos y piernas se
pueden intercambiar, incluso durante una batalla en el anime. El perdedor
entrega una pieza, lo que genera coleccionismo real y estrategias creativas.
Esto diferencia claramente a Medabots de otros “mon” donde solo se coleccionan
criaturas enteras.
Bee
Train, el estudio de la primera temporada, era un semillero de talentos.
Fundado con la idea de formar nuevas generaciones, contó con animadores y
storyboarders vinculados a Neon Genesis Evangelion y Gainax. Tensai Okamura
hizo aquí su debut como director de serie completa, antes de trabajos más
aclamados.
El
doblaje occidental reordenó episodios y unificó las dos series. En Japón fueron
dos animes separados; en Occidente se presentaron como una sola con tres
temporadas. Algunos episodios se emitieron fuera de orden, lo que generó
pequeños huecos de continuidad, pero no impidió que se convirtiera en un éxito
en Fox Kids.
Hay un origen cósmico y trágico. Más allá de las batallas infantiles, la serie revela que los Medalorians, antepasados de los Medabots, se autodestruyeron por su obsesión con la guerra. Las medallas raras son restos de esa civilización, y el final de la primera serie incluye elementos casi épicos con mechas gigantes y decisiones morales profundas, algo poco común en animes para niños de la época.
Conclusión.
Medabots
no es solo otra serie de robots que pelean. Es la historia de un niño que
consigue su sueño a través del esfuerzo, de un robot con carácter que enseña
que la amistad verdadera no necesita obediencia ciega, y de un mundo donde las
batallas revelan secretos milenarios y enseñan responsabilidad. Con su mezcla
perfecta de acción, humor, personalización y momentos emotivos, la serie dejó
una huella imborrable en una generación que creció gritando “¡Medaforce!” junto
a Ikki y Metabee.
Si
nunca la viste, o si hace años que no la reencuentras, vuelve a las
robobatallas. Porque en el universo de Medabots, incluso un modelo viejo y
desobediente puede convertirse en el campeón más legendario… siempre que tenga
el corazón (y la medalla) adecuada. ¡Prepárate, medaguerrero! La próxima
batalla te espera.


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